

Hay ciudades de crucero que mucha gente utiliza simplemente como punto de partida para hacer excursiones cercanas. Y eso es exactamente lo que le ocurre al puerto de Bari. Muchísimos pasajeros bajan del barco pensando únicamente en ir hasta Alberobello para ver los famosos trulli y después volver al crucero, casi sin dedicar tiempo a la propia ciudad. Y sinceramente, creo que es un error.
Bari tiene muchísimo más que ofrecer de lo que mucha gente imagina. Más allá de la famosa Basílica de San Nicolás, aquí hay una ciudad vieja auténtica, llena de vida local, calles medievales, ambiente del sur de Italia, plazas con encanto, gastronomía espectacular y un paseo marítimo enorme junto al Adriático, el conocido Lungomare, el paseo marítimo más largo de todo el sur de Italia, con más de 8 kms.
Además, a diferencia de otras escalas mucho más turísticas y artificiales (Alberobello, por desgracia, produce esa impresión, tan masificada como está), Bari sigue sintiéndose una ciudad real. Hay vecinos haciendo vida en las calles, niños jugando en las plazas y pequeños rincones que conservan todavía ese aire genuino del Mediterráneo italiano.
Por supuesto, Alberobello merece muchísimo la pena si tienes tiempo suficiente o ya conoces Bari. Pero si es tu primera vez aquí, dedicar unas horas a descubrir la ciudad puede sorprenderte mucho más de lo que esperabas antes de llegar.
⚓ Cómo es el puerto de Bari para cruceros
El puerto de Bari es uno de los más importantes del sur de Italia y recibe bastantes cruceros durante todo el año.
La terminal está bastante cerca del centro histórico, así que en pocos minutos caminando ya puedes llegar a Bari Vecchia, la parte más interesante de la ciudad. Dependiendo del atraque exacto, algunas navieras incluso ponen shuttle gratuito, aunque sinceramente no suele hacer demasiada falta.
Es cierto que el puerto de Bari es bastante grande (es uno de los más importantes, junto con el cercano de Brindisi, de esta costa italiana) pero por suerte está a apenas 15 minutos a pie de la entrada al casco histórico de la ciudad, y a unos 20 minutos de la Basílica de San Nicolás.
Nada más bajar del barco ya se nota el ambiente típico del sur de Italia: motos pasando continuamente, cafeterías llenas, terrazas animadas y muchísimo movimiento en la calle, de modo que ya solo te faltará el lanzarte a callejearla.
🚶 Qué ver en Bari
Bari Vecchia, el verdadero corazón de Bari
Lo mejor de la ciudad está en Bari Vecchia, el casco histórico medieval. Aquí es donde realmente merece la pena perderse sin mirar demasiado el mapa.
Las calles son estrechas y laberínticas, con edificios antiguos de piedra, balcones llenos de ropa tendida y pequeñas plazas donde siempre parece haber vida. En muchas calles todavía se ve a los vecinos haciendo su día a día como si el turismo apenas hubiera cambiado la ciudad. Y eso es precisamente lo que hace especial a Bari.
No parece un decorado preparado para turistas, sino una ciudad italiana auténtica donde simplemente tienes la sensación de estar paseando por un barrio real.

La calle de la pasta fresca
Uno de los rincones más famosos de Bari Vecchia es la conocida como “calle de la pasta”, aunque también la conocen como la «calle de las nonnas», aunque oficialmente su nombre es Via Arco Basso.
En ella mujeres ya mayores (de ahí lo de «nonnas») preparan pasta fresca artesanal prácticamente delante de los turistas durante buena parte del día. Especialmente las famosas orecchiette, una pasta típica de Puglia con forma de pequeña oreja. Al final rsulta turístico, sí, pero tiene un encanto especial que lo hace diferente a otras ciudades italianas.
Ver cómo trabajan la masa a mano, cómo la dejan secando en bandejas junto a la puerta de casa y cómo todo forma parte de la vida cotidiana del barrio es una de las imágenes más típicas de Bari.
🏛️ La Basílica de San Nicolás
El edificio más famoso de la ciudad es la Basílica de San Nicolás. La basílica tiene un exterior bastante sobrio, típico del románico del sur de Italia, pero el ambiente interior impresiona por el fervor que se respira. Además, es un lugar muy importante tanto para católicos como para cristianos ortodoxos, algo bastante poco habitual en Europa occidental.
Aunque mucha gente no lo sabe, Bari es uno de los lugares religiosos más importantes del Mediterráneo porque aquí se conservan las reliquias de San Nicolás, el santo que más tarde inspiraría la figura de Santa Claus.
Realmente me produjo desasosiego, porque las reliquias se encuentran en una cripta subterráneoa, lugar de culto donde se reúne bastante gente para rezar al santo. Me chocó muchísimo y hasta me apenó ver la paciencia de quienes oraban allí sentados, en silencio, gente del lugar o llegados de cerca, mientras delante de ellos, entre los bancos donde rezaban y las reliquias del santo, pasaban una fila de turistas, todos deteniéndose junto a las rejas que los separan de los restos de San Nicolás, para hacerle fotos.
Incluso aunque no seas religioso, merece muchísimo la pena entrar, pero por favor, respetando las creencias de quienes allí están rezando, porque esas mismas reliquias bien pueden verse desde detrás de los bancos.


🏛️ La Catedral de San Sabino
Muy cerca de la basílica se encuentra la Catedral de San Sabino, otro de los grandes monumentos históricos de Bari. Suele pasar algo más desapercibida para muchos turistas ante la importancia de la cercana Basílica de San Nicolás (tanto que casi me la dejé sin ver), pero precisamente por eso suele estar mucho más tranquila y permite disfrutarla con más calma.
El interior es elegante, luminoso y bastante diferente a otras iglesias italianas mucho más recargadas.


🏛️ El Castillo Normando-Suevo (Castello Svevo)
Otro de los símbolos más reconocibles de Bari es el Castillo Normando-Suevo (Castello Svevo di Bari), situado junto al casco antiguo.
Su aspecto es bastante imponente y recuerda la enorme importancia estratégica que tuvo Bari durante siglos para controlar esta parte del Adriático. Desde fuera ya merece mucho la pena acercarse para verlo, especialmente porque contrasta muchísimo con las pequeñas calles medievales de Bari Vecchia.


Las plazas de Bari, llenas de ambiente a cualquier hora
Una de las cosas que más me gustó de Bari fue el ambiente constante que tienen sus plazas. No son simplemente lugares de paso, sino auténticos puntos de encuentro donde siempre hay gente tomando algo, paseando o simplemente disfrutando de la ciudad.
Especialmente al final de la tarde y por la noche, Bari cambia muchísimo. Las terrazas se llenan, las calles de Bari Vecchia tienen todavía más vida y las plazas se convierten en uno de los mejores sitios para sentarse tranquilamente y empaparse del ambiente del sur de Italia.
Os destaco estas dos por ser las más turísticas y de más ambiente (que no las más bonitas para mi gusto).
Piazza del Ferrarese
La Piazza del Ferrarese es probablemente una de las plazas más conocidas y animadas de Bari. Está situada justo en la entrada de Bari Vecchia y funciona casi como un paso intermedio entre la parte más moderna de la ciudad y el casco histórico medieval.
Es amplia, muy amplia y abierta, y aquí encontrarás muchísimas terrazas, restaurantes y cafeterías llenas de ambiente prácticamente durante todo el día.
Además, suele ser uno de los primeros lugares por los que pasa el crucerista al entrar en la ciudad vieja, así que es un sitio perfecto para parar a tomar algo o simplemente observar el movimiento constante de gente.


Piazza Mercantile
Muy cerca de allí está la Piazza Mercantile, otra de las plazas más famosas de Bari.
Tiene un ambiente algo más histórico y elegante, rodeada de antiguos edificios y pequeños restaurantes. Durante siglos fue uno de los centros comerciales y políticos más importantes de la ciudad, y todavía conserva ese aire tradicional tan característico de Bari Vecchia.
Es una plaza muy agradable para sentarse unos minutos, especialmente por la noche, cuando las luces, las terrazas y el ambiente mediterráneo hacen que Bari tenga muchísimo encanto.
Es también una plaza amplia lo que la hace perder ese encanto que tienen otras plazas mucho más escondidas y recatadas que te encontrarás callejeando por el casco viejo de Bari.


🏖️ Pasear por el Lungomare de Bari
Uno de los grandes placeres de la ciudad es caminar junto al mar.
El Lungomare de Bari es enorme, elegante y siempre está lleno de vida. Verás gente paseando, pescadores, familias, ciclistas y muchísimos locales simplemente sentados mirando el Adriático. Además, desde aquí hay muy buenas vistas tanto del puerto de cruceros como de la ciudad.
Si hace buen tiempo, es uno de los mejores lugares para parar un rato y simplemente disfrutar del ambiente mediterráneo.


🏖️ Pane e Pomodoro, la playa urbana de Bari
Aunque Bari no suele asociarse tanto a playa como otras ciudades italianas, también tiene una pequeña playa urbana bastante popular llamada Pane e Pomodoro.
Está relativamente cerca del centro, aunque no como para ir a pie si llegas de un crucero (está a unos 4/5 kms. del centro) y muchos habitantes de Bari vienen aquí a bañarse o tomar el sol durante los meses de verano.
No me pareció una playa paradisíaca, de modo que lo veo más como una visita extra si tienes mucho tiempo de sobra en la escala y quieres bañarte en la playa.


Qué comer en Bari
Si hay algo que se disfruta especialmente en Bari es la comida (en realidad como en buena parte del sur de Italia). La gastronomía aquí tiene muchísimo sabor mediterráneo: pasta fresca, focaccia, burrata, aceitunas, marisco y platos sencillos pero espectaculares.
La famosa focaccia barese es probablemente lo más típico de la ciudad y merece muchísimo la pena probarla recién hecha en alguna panadería tradicional.
También es muy recomendable sentarse en alguna terraza de Bari Vecchia y simplemente disfrutar del ambiente con una cerveza italiana o un aperol spritz (una bebida que se ha internacionalizado pero que es típicamente italiana).
Excursiones que puedes hacer desde Bari
Aunque la propia ciudad merece bastante más tiempo del que mucha gente le dedica, desde Bari también salen excursiones muy interesantes.
✔️ Alberobello y los famosos trulli
Es la excursión estrella desde Bari. Alberobello es famoso por sus trulli, unas pequeñas casas blancas con tejados cónicos que parecen sacadas de un cuento. Está declarado Patrimonio de la Humanidad y es uno de los lugares más curiosos de toda Italia, y yo me atrevería a decir que único en el mundo.


👉 Consejo sobre Alberobello
Eso sí, si tu escala es corta y es tu primera vez aquí, personalmente creo que merece mucho la pena reservar también tiempo para conocer Bari. Generalmente las escalas en Bari suelen durar entre 8 y 10 horas. Llegar a Alberobello no es sencillo (está a una hora de carretera, por lo que necesitarás dos horas y sin demasiado tráfico para ir y volver, más luego el tiempo que le dediques).
Normalmente, si se quiere ver Alberobello y llegas en crucero, se suele contratar una excursión porque es lo más rentable y eficiente en tiempo y dinero. En taxi es imposible, el costo es alto, y en transporte público pero estás condicionado al tiempo que tengas de escala del crucero y a los horarios de los buses.
Por tranquilidad, te recomiendo reservar la excursión, que suele durar unas 5 horas, así al menos, tendrás una hora o dos más para luego pasear por el centro de Bari.
Aquí puedes informarte y reservar tú mismo:
✔️ Polignano a Mare
Otro de los lugares más famosos de esta zona de Italia.
Polignano a Mare está construido sobre acantilados junto al Adriático y tiene algunas de las vistas más bonitas del sur del país. Su casco antiguo es pequeño, pero espectacular, y es el lugar de nacimiento de uno de los grandes cantantes que ha dado Italia, Domenico Modugno («volare, cantare»).
Está a unos 30 minutos por carretera del puerto de cruceros.
✔️ Matera
Aunque queda algo más lejos, muchas excursiones organizadas también van hasta Matera, una de las ciudades más impresionantes de Italia. Sus famosas casas excavadas en la roca crean un paisaje completamente distinto a cualquier otra ciudad europea.
Para esta excursión, no obstante, necesitarás más tiempo de escala en Bari.
👉 Consejo sobre las excursiones:
Depende del relax que quieras tener y del cansancio por supuesto. Si quieres estar relajado, simplemente quédate en el centro de Bari, haz alguna excursión corta que te permita conocer la ciudad, o dar una vuelta en el bus turístico que sale desde el mismo puerto de Bari. Así podrás saborear bien la ciudad y ver rincones que de otra forma no verías.
Si quieres agotar todo el tiempo disponible, sin permitirte tiempo libre excesivo, entonces haz la excursión de Alberobello (5 horas) y pide que te dejen al regreso en el centro de la ciudad, para que al menos puedas ver por encima Bari. Tendrás una hora o dos para patearla, pero recuerda que del centro al barco te llevará unos 20 minutos.
Información y reserva de excursiones
Lo que sí te recomiendo es que reserves tu excursión con antelación suficiente. Si lo dejas para el final tendrás que hacerlo en el mismo crucero, y te aseguro que así te puede salir casi 30 euros más cara que reservándolo con antelación. Puedes informarte y reservar, aquí:
🧠 ¿Merece la pena visitar Bari en crucero?
Bari quizá no tenga la fama internacional de Roma, Venecia o Dubrovnik, pero precisamente ahí está parte de su encanto. En que no está tan masificada al no ser tan conocida, y precisamente puede que por eso también aún sigue siendo una ciudad auténtica, muy cómoda para recorrer caminando, con muchísima vida local y con una ciudad vieja que conserva todavía ese aire genuino del sur de Italia.
Muchas veces, las escalas de crucero que menos expectativas generan terminan convirtiéndose en algunas de las más agradables del viaje, y eso es lo que me ocurrió con esta escala en el puerto de Bari.
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